domingo, 31 de octubre de 2010

¿La tumba de Santiago o de Prisciliano?

Catedral de Santiago
Cuenta la tradición que el cuerpo del apóstol Santiago (del latín Sanctus Iacobus), tras ser decapitado en Jerusalén por órdenes de Herodes Agripa I fue subido a un barco desde Judea y llevado a Finisterre, donde fue enterrado. Según esta tradición, a principios del siglo IX un ermitaño llamado Pelayo vio unas luces cerca de un bosque. Unas voces angelicales le dijeron que fuera allí. Extrañado por los sucesos acudió a Teodomiro, el obispo de Iria Flavia (Padrón) para pedir consejo y este mandó investigar los fenómenos encontrando un monumento funerario donde se hallaron las reliquias atribuidas al apóstol. Este descubrimiento supuso una serie de beneficios como fue la cristianización de la antigua Vía del Finisterre, ruta seguida por muchos pueblos de religión céltica hasta el pretendido fin del mundo, y su conversión en el Camino de Santiago o Ruta jacobea, haciendo de Compostela el tercer núcleo de peregrinación medieval, tras Roma y Jerusalén.

¿Tumba de Santiago?
Al margen de la teoría oficial, ha renacido con fuerza en los últimos años la hipótesis de que quien descansa en la catedral compostelana no es otro que Prisciliano, un obispo en la Hispania del siglo IV y probablemente oriundo de Gallaecia, capaz de liderar una corriente espiritual que defendía el retorno al cristianismo primitivo. Prisciliano se convirtió, junto a varios seguidores, en el primer hereje ajusticiado por el gobierno secular en nombre de la Iglesia Católica, cuyos restos fueron llevados a hombros desde Tréveris (Alemania), a través de la Galia y recorriendo supuestamente un itinerario que con el paso de los siglos se convertiría en el hoy popular Camino de Santiago hasta llegar a su tierra natal, Iria Flavia.
  
Estas dos teorías diferentes para unos mismos restos me llevan a pensar... ¿Quién descansa en la tumba, Santiago o Prisciliano? ¿Son los restos del apóstol una invención utilizada para conjurar a la cristiandad contra la amenaza árabe que invadía la península? ¿Por qué no hay documentos históricos que atestiguen la muerte del Apóstol Santiago en España? ¿Por qué nunca se han hecho a los restos las pruebas del carbono 14, para disipar las dudas? 

Sea como fuere, recomiendo hacer el Camino de Santiago, origenes aparte, y disfrutar de la belleza de un recorrido repleto de cultura y naturaleza que te dejará un recuerdo imborrable. 

+ Información: www.caminosantiago.com
 

5 comentarios:

  1. Dejando aparte cuestiones de ciencia y fe, dudo que de no haberse reconocido los restos encontrados como los del apóstol pudiésemos gozar del Pórtico de la Gloria, de la fachada del Obradoiro, del mismo Botafumeiro, y de un camino frecuentado desde la Edad Media y que tan gran trascendencia ha tenido para el arte y la historia. No existiría el Camino ni el rosario de iglesias, ermitas, hospitales, puentes, etc… La historia habría sido otra, mejor o peor, nunca lo sabremos. Un saludo, Isma.

    ResponderEliminar
  2. Nunca entenderé por qué quienes tiene fe se niegan siempre y por norma a efectuar pruebas científicas para reafirmar sus creencias. Quizás sea porque en el fondo saben que siempre les serán negativas. Es como lo de la Sábana Santa de Turín: a pesar de que todo el mundo sabe que es una farsa, el Papa sigue yendo a venerarla. Con todo el respeto a los creyentes: creo que la fe demasiadas veces entorpece la mente y el juicio.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Se ha publicado una novela, en la que la autora "intenta" desvelar este enigma histórico, aunque de una forma un tanto peculiar.

    El libro se titula "Peregrinos de la Herejía", de Tracy Saunders, y esta es su síntesis:

    "Miranda ha abandonado su plaza en la Universidad de Toronto para hacer el camino de Santiago, una caminata de 800 kilómetros por el norte de España. En su segundo día de expedición por los Pirineos, conoce a Kieran, un seminarista irlandés que está traduciendo un enigmático libro escrito en Latín; un libro que no debería tener. Entre Kieran y Miranda surge una amistad, y él intentará convencerla de que quien está enterrado en la Catedral no es el apóstol Santiago sino Prisciliano de Ávila, un obispo gnóstico, teoría que al principio la enfada e incluso la llena de decepción.
    Al día siguiente de su encuentro, Kieran desaparece y con él la traducción del manuscrito. Lo único que le deja a Miranda es el borrador de una novela que está escribiendo sobre la vida de Prisciliano.

    Corre el año 385, y el carismático Prisciliano de Ávila, ex senador y actual obispo gnóstico con numerosos seguidores en su Galicia natal, defiende el gnosticismo cuyos dogmas amenazan con derrumbar el poder de la reciente asentada Iglesia Romana. Defenderá su inocencia, y su vida frente a los que lo acusan: dos poderosos obispos españoles que cuentan con el favor del nuevo emperador Máximo. Al final Prisciliano y su séquito, incluyendo a Eucrotia, viuda de un noble romano con la que mantiene una historia de amor, van a Roma y allí serán acusados y juzgados por herejía y brujería."

    Para mi es una obra que narra dos novelas en una, y la viajera desde mi punto de vista es más atractiva que la histórica, aunque para el tema que se cuestiona en esta entrada de blog, va como anillo al dedo.

    Y a modo de opinión sobre el tema, sea quien sea el que esté enterrado en Santiago de Compostela, seguirá siendo un patrimino cultural internacional. La ciencia no debe estar reñida con la fe. Yo mismo he realizado un trabajo que trata de aclarar a quién se venera en el Santuario de la Cueva Santa de Altura (Castellón), precisamente una imagen a la que le tengo devoción, y que no obstante me ha traido críticas de personas que sin escucharme me han acusado de dañar la fe de las personas.

    Podeis leer algo sobre el tema en esta entrada:

    http://viveelaltopalancia.blogspot.com/2010/06/la-proxima-conferencia-de-la-asociacion.html

    Un saludo a tod@s

    ResponderEliminar
  4. Hola GTCAP: Conocia la existencia de esta novela. Fue al leer una entrevista a la autora cuando decidi crear esta entrada. Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Según los trabajos de investigación propios, coincidentes con los autores mencionados, la realidad del Monte Solar Libredón de la Gallaecia Astruorum, es que dicho monte, hoy Santiago, tiene una gracia superior a la misma Meca, e incluso mayor a la de Roma. Pero dicha gracia al ser propia del Obispo Prisciliano, Roma lo declara hereje, y las edificaciones que en dicho monte existen - se derriban y se prohíbe la creencia solar de Prisciliano.

    La gracia del Libredón es la gracia solar de los lugares bendecidos, que dan a los hombres que los hacen suyos la prosperidad. Gracia que Abu-Kasim hace suya apoderándose de la Meca, y de cuya gracia parte para conquistar el Imperio romano.

    Pero al crecer la creencia de Abu-Kasím, Muammad par sus seguidores, Mahona para los cristianos, Roma se ve obligada a recuperar un Santuario que a la Meca se oponga. Recuperando el Libredón Solar, dedicándolo al Apóstol Santiago, siglo IX. A partir de cuyo momento la gracia de los musulmanes se pierde y de nuevo la ganan los cristianos, recuperando Jerusalén y expulsando a los moros de España.

    A todo lo acontecido se le puede dar la explicación que se quiera, atea, cristiana, musulmana. Pero la realidad es la que es, y los hechos no se pueden negar. Si bien la historia cada cual la escribe a su conveniencia.

    Pero se escriba lo que se escriba, de ser cierto que Santiago fue al Libredón, bien vivo o muerto, la iglesia cristiana tendría que revisar su teología. Pues lo que el Libredón es no casa con lo evangélico que del cristianismo se muestra. A no ser que el cristianismo original no fuera tal como después se empeñaron que fuera.

    Lo que nadie puede negar es la gracia solar del Monte Libredón, hoy Santiago; gracia original anterior a las creencias.


    So. Andrés Castellano Martí.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...