lunes, 31 de mayo de 2010

¿La verdad sobre Covadonga?

Con este post pretendo que conozcáis una teoría nada descabellada (creo yo) según la cual la Virgen de Covadonga es originaria del pueblo burgalés de Cillaperlata, junto al que se llevó a cabo la batalla de Covadonga.

¿Hasta que punto tiene sentido que un ejército árabe atravesase todo este territorio, hasta Asturias, para ir a sufrir su derrota en un lugar de casi nulo tránsito, apenas poblado, y fuera de todos núcleos de población? ¿No sería posible que, con el paso de los años se perdiese la memoria del verdadero lugar de la batalla salvo en la tradición oral de los monjes trasladados, y poco a poco se hubiese ido asociando la ubicación del nuevo centro de creencia con la ubicación de la batalla?
En el blog Tierras de Burgos, en la serie de post Una Tierra de leyenda, el gran Montacedo nos explica con multitud de datos e imágenes esta teoría.

También recoge un artículo publicado por Vladimir Rivero en Crónica de Las Merindades que os traslado a continuación:

Siempre me pareció muy improbable que el ejercito musulmán consiguiera llegar hasta el corazón de Asturias sin que sufriera descalabros en los muchos valles que atravesaba, pero eso era algo que no admitía discusión, ¿o si?.

Para empezar, muchos historiadores españoles dudan de la existencia de la batalla de Covadonga en Asturias, las fuentes árabes tampoco la nombran, y los primeros textos que la mencionan son de un par de siglos después de que sucediese. Y si a eso le sumamos las sospechas de que Don Pelayo es más mítico que Hércules, ya tenemos las herramientas para trabajar en nuestra particular sangría histórica.

La línea de montañas que va de Pancorbo hasta Reinosa (Obarenes, Tesla, El Rojo…) fue la antigua frontera de los pueblos cantábricos. Si alguien quería invadir esa región debía pasar necesariamente por Oña (Onga como ya se dijo y está documentado). Esta documentada (esta si) una gran batalla en el desfiladero de la Horadada en la que derrotamos al invasor gracias a Don Pedro de Cantabria ("consuegro" de Pelayo), que tenía su castillo o castillos entre Oña y Trespaderne. El castillo de Tedeja (corrupción de Tartaya/Teteya…) podría ser uno de ellos, y precisamente los más viejos de Cillaperlata y Trespaderne siguen recordando esa batalla en la que dicen, "la virgen prolongó dos horas la luz del día para que pudiéramos diezmar al invasor".

Un milagro atribuido a la Virgen de Incinillas que comparte iglesia en Cillaperlata con la Virgen de Covadonga, porque el templo de esta por lo visto fue destruido en el siglo VIII (el siglo de la invasión sarracena). Esta identificado el lugar en que estuvo dicho monasterio, y es plausible que la batalla de marras ocurriera junto a dicho templo y de resultas quedara destruido y terminara dando nombre a aquel enfrentamiento. La batalla de Covadonga.

La talla de la imagen de la Covadonga de Cillaperlata es del S-XII, y se dice que es una copia exacta de la de la Santina asturiana del S-XV. Eso no demuestra nada, pero lo que si resulta revelador (y lo sabemos gracias al don Carlos Alonso, cura de Cillaperlata ya fallecido), es que la Covadonga asturiana fue fundada por Alfonso I, hijo de Pedro de Cantabria con monjes Benedictinos provenientes de Cillaperlata. Monjes que se llevaron consigo una copia de la imagen original, el nombre del cenobio y hasta el recuerdo de aquella batalla… Todo lo cual resulta coherente con el hecho de que los restos de la Covadonga burgalesa procedan del siglo VII, y los de la asturiana, fundada por Alfonso I, daten del VIII.

Es cuestión de Matemáticas, el 7 va antes del 8, eso aunque seamos de letras lo sabemos. ¿Qué pasó entonces?. Podemos especular fácilmente sin temor a equivocarnos demasiado. La batalla de Cillaperlata frenó el avance musulmán pero el precio pagado fue muy elevado y posiblemente para reubicar a los monjes benedictinos que habían perdido su monasterio, Alfonso I trasladó a todos sus miembros hasta un lugar más seguro en tierras asturianas. Estos monjes llevarían el recuerdo de aquel suceso que terminaría adaptándose siglos después a su nuevo hogar de mismo nombre sin que nadie en Castilla supiera de ello. Cuando ya se hizo popular en toda la península ¿Quién quedaba en estas tierras dispuesto a reivindicar la batalla?, ¿y con que pruebas?.

Es significativo que cuando se extravió durante la guerra civil la talla de la Covadonga asturiana, dos canónigos asturianos viniesen a Burgos a tratar de obtener nuestra talla de Cillaperlata. No lo consiguieron, pero lo importante es conocer el origen de la talla de la Covadonga burgalesa, nadie lo sabe a ciencia cierta por lo que se opta por decir que se trajo en algún momento desde Asturias (eso disipa suspicacias pero no se ajusta a la realidad), no es científico asegurar tal cosa sin pruebas (y así se soportan muchas verdades científicas que se enseñan en la escuela: Don Pelayo…).

Lo cierto es que esa imagen es autóctona de Las Merindades, la más antigua Covadonga conocida, que permanece en el lugar donde se documenta una importante victoria sobre los sarracenos, un lugar donde existió un monasterio dedicado a la santa. Esos son hechos, y la ciencia es lo único que debe atender. No existe ninguna prueba científica que asocie la batalla de Covadonga a Asturias.

Este asunto debería ser retomado cuanto antes, nunca es tarde si tienes la verdad histórica bajo el brazo. Habrá quien piense (muchos) que para qué remover eso ahora, y yo les respondería que tal vez a su bolsillo si le interese. Cualquiera que haya ido a la Covadonga asturiana comprobará como decenas de autobuses diarios se acercan a conocer la cuna de la reconquista dejando en la zona no pocos euros en la cantidad de restaurantes y tiendas de regalos ahí y en Cangas de Onis.

De no existir esa creencia sería un valle deprimido más de Asturias. A nosotros los valles deprimidos nos sobran por doquier, y para uno que puede enorgullecerse de haber sido trascendente en nuestra historia reciente, va y nos lo callamos, o somos muy modestos o somos unos desarraigados. Así nos va. ¿Dónde están los políticos que defienden su tierra y patrimonio?.

Como colofón, solo quiero desvelar que en la loma que se encuentra sobre Cillaperlata todavía recuerdan en el pueblo la existencia de un templo dedicado a San Pelayo.
* * *

sábado, 29 de mayo de 2010

John Shepherd-Barron y el cajero automático

El pasado 15 de mayo fallecía en Escocia John Shepherd-Barron, inventor del cajero automático, a la edad de 84 años y tras una breve enfermedad.

Corria el año 1967 cuando, tumbado en la bañera, tuvo la idea de construir una máquina dispensadora de dinero. Me vino la idea de que debería haber una manera de obtener mi propio dinero en cualquier lugar del mundo o del Reino Unido. Me golpeó la idea de un dispensador de chocolate, pero reemplazando el chocolate por efectivocontaba Shepherd-Barron.

El primer cajero automático, creado a partir de su idea, se instaló en una sucursal de Barclays en el norte de Londres. La máquina detectaba la radioactividad del cheque impregnado en Carbono 14, utilizado por aquel entonces al no existir las tarjetas de plástico, y la cotejaba con un número de identificación personal (PIN) que fue de cuatro números en lugar de seis porque, según su esposa Caroline, era todo lo que podía recordar de una vez. “En la mesa de la cocina, me dijo que sólo podía recordar cuatro dígitos, y los cuatro dígitos se convirtieron en estándar mundial gracias a ella”, recuerda Sheperd-Barron.

Hoy hay casi dos millones distribuidos por todo el mundo. Su inventó simplificó la vida a millones de personas y consiguió que los usuarios pudieran disponer de dinero a cualquier hora y lugar.

viernes, 28 de mayo de 2010

Meditando con humildad

Paseando por Villadiego (Burgos) se puede encontrar este cartel que, desbordando originalidad por los cuatro costados, consigue que nos llegue el nitido mensaje que arropan sus versos.

martes, 25 de mayo de 2010

Tomando las de Villadiego

A unos 40 kilómetros al noroeste de Burgos está situada la localidad de Villadiego, fundada por el conde Don Diego Rodríguez Porcelos (Señor de Amaya), en la segunda mitad del siglo IX.

Cuenta la historia que esta población se denominó en su origen Las Siete Villas de Diego ya que existían en la antiguedad siete barrios (Barruelo, San Cristóbal, San Esteban, Tudanca de Arriba, Tudanca de Abajo, Mora y Villadiego) que acabaron juntándose hasta formar el actual municipio de Villadiego.

El dicho popular "Tomar las de Villadiego"
Si existe un dicho popular de origen español cuyo origen es controvertido es sin duda este que nos ocupa, pues los estudiosos no se ponen de acuerdo acerca de su procedencia.

Dejando a un lado otras explicaciones aceptables como que Villadiego era un personaje real que acompañó a Hernán Cortés, que en realidad son "las calzas de villariego" o que se debe a unas llamativas alforjas muy conocidas en toda Castilla que se confeccionaban antaño y de ahí el hecho de tomarlas para ir de viaje, yo (especialista en nada) me quedo con la más plausible que está relacionada con las persecuciones sobre los judíos en la Edad Media.

En Villadiego existía una importante comunidad hebrea que había obtenido privilegios gracias a Fernando III el Santo, prohibiendo prenderlos, siendo posible que se vieran obligados a llevar unas calzas amarillas como distintivo especial, convirtiéndose así Villadiego en ciudad refugio para los judíos a partir de entonces. Sea como fuere este dicho ha llegado hasta nuestros días con el significado de huir o salir corriendo súbitamente.

Las primeras referencias
"Apercíbete a la primera voz que oyeres a tomar las calzas de Villadiego" La Celestina.
"Puso pies en polvorosa y cogió las de Villadiego
" El Quijote.

Fuentes:

www.villadiego.com
exapamicron.wordpress.com

lunes, 24 de mayo de 2010

El rey de Sierra Morena


José María "el Tempranillo",
el bandolero más famoso de la historia.


La historia empieza como empiezan tantas historias, son siempre la misma. Empieza en una noche de romería, esta romería es la de San Miguel, y con dos mozos arriba de pitarra, la calor y por el medio una hembra. En las noches de romería todas las hembras pintan bonitas. En las noches de romería todas las gatas son pardas y el vino ayuda a verle la gracia a la más fea del baile. La historia fue en Lucena, pero pudo ser en Benamejí o en Puente Genil, fue en 1820, pero pudo ser ayer o anteayer y, al tiempo, será mañana. Los dos mozos, borrachos de caldo y el nervio en la piel, compiten por la hembra, primero se faltan, luego se empujan, luego se recuerdan a las madres y al final se les van las manos a las navajas y se cuadran en guardia.

La hembra, mitad asustada y mitad chula por ser el trofeo de la pelea que va a ser a muerte. Los mozos se echan las mantas al brazo torpe y con el bueno hacen la esgrima. Lo de después es el ballet violento, el fandanguillo trágico con música de pleito y navaja, la chaira de muelle y cacha de cuerna, la chifla, la faca, la flamenca o la charrasca, la perica o el baldeo, o el quimbo, la mojosa o la santoria, los gitanos la llaman la serdañí, siempre la navaja, la espada de los villanos, el cuchillo de abanico del que no tiene para florete, que se puede asomar de la faja para fardar de la virola de plata o esconderla en la camisa, para que no sepan el argumento.

Algunas llevan una leyenda en la hoja que habla del honor, el honor que siempre sale tan caro, a precio de sangre sale el honor y deja madres de negro. La historia termina con la romería torcida y los bravos reñidos, la historia termina mal, con las navajas satisfechas y en la plaza uno que va a morir, no tardará mucho, sujetándose el pecho con la mano crispada para que no se le gaste la sangre, pero la sangre se gastará dejando el charco escandaloso que anuncia, como una esquela, el funeral.

Del muerto no se ha guardado el nombre, el del que ganó era José Pelagio Hinojosa, que le decían José María, que tenía quince años y mejor maña con el puñal. Y aquella noche el capote de la suerte. Y aunque la pelea fue de curso legal, como los reales de plata, por si acaso se corrió a la sierra por no andar en riesgo de presidio, cuando no de que lo finaran al garrote.

José Pelagio Hinojosa nació en 1805 en Jauja, en la pedanía de Lucena, en Córdoba (su partida de nacimiento aún se conserva en el archivo de la parroquia de San José). De Jauja escribió Lope de Rueda que estaba empedrada de piñones y sus arroyos eran de miel, lo que dio origen a la expresión de abundancia. Pero abundancia había poca en la casa de los Hinojosa. Había el aceite justo para el candil, pan duro y la ropa remendada. El padre era jornalero y al hijo le tocaba lo mismo, mucho tajo de riñones, arriba antes que el sol y hambre.

«Guapo, valiente, cortés,

tanto como puede serlo un ladrón,
así es José María»

Prosper Merimeé

Todo eso, que no era tanto, lo dejó atrás José María al echarse al monte por escapar de la ley y como apenas era un chaval la gitana María de la Fuensanta le puso el rebautizo y, por precoz, le llamó el Tempranillo.

Al principio guindó el queso a los pastores y algún ave de corral, una manta, yesca para el fuego y lo que podía, pero poco después ya andaba afanando yeguas y caminantes, a navaja y pistolón, a la brava, y se fue haciendo cartel de templado y caballista. Se le fueron juntando otros hombres a la greña con la ley y a la larga acaudilló una hueste de medio centenar de trabuqueros de patilla y sombrero calañés, cachicuerna a la faja y jaco andaluz, hombres corajudos como el Lero Juan Caballero, Paco Salas el de la Torre o José Ruiz, de Badolatosa, y no quedó diligencia en la serranía de Ronda que no rindiese el viaje ligera.

Contra 30 migueletes
En 1828 se fajó contra una dotación de treinta migueletes y desvalijó la recaudación de Hacienda que había salido de Sevilla rumbo a Madrid, y en otra ocasión limpió el convoy real de Fernando VII llevándose siete fardos de tabaco de La Habana y varias medidas de paño. Al final, los postillones, las compañías de coches de punto y hasta la Dirección de Correos pagaban por adelantado un salvoconducto a sus capitanes para asegurarse el camino franco y el Tempranillo iba haciendo bolsa sin salir de la venta. La Capitanía de Sevilla tasó su cabeza en 6.000 reales pero eran tiempos precarios y los aldeanos aliviaban su resentimiento íntimo señalando al norte cuando le veían escapar por el sur.

¡Que maravilla,
quinientos migueletes
y no lo pillan.
Lo buscan por Lucena
y está en Sevilla!


Carlos Cano

La literatura de cordel hizo el resto: se le empezó a ver en diez sitios a la misma hora y mientras Vicente Quesada, capitán general de Sevilla, le describía como «de una estatura de cinco pies escasos, grueso, rubio, de labio superior un poco levantado», el novelista romántico Merimeé le retrataba de «rubio, ojos azules, boca grande, hermosa dentadura, manos pequeñas, la camisa fina, una chaquetilla de terciopelo con botones de plata, polainas de cuero blanco, caballo bayo, el modelo del bandolero español, el prototipo del héroe de los caminos reales», obviando que tenía la mano izquierda ciscada por habérsele descargado accidentalmente una pistola, los ojos grises y las piernas torcidas.

Como era más fácil atrapar la brisa que ponerle el grillo, y se decía que en España reinaba Fernando VII pero en la Sierra Morena mandaba el Tempranillo, el rey le combatió con una jugada de doble filo: envió al general José Manso a entrevistarse con el bandido en la venta de los Molinos, cerca de Morín, de donde el Tempranillo salió indultado y con fuero militar. Los pobres siempre buscan la posición, aunque por el camino se dejen la honra enganchada en un jaral.

El Tempranillo se hizo don José y el bandolero amaneció gendarme: al mando del Escuadrón Franco de Protección y Seguridad de Andalucía vigiló las veredas que ayer acechó. Y es mal 'poli' para el ladrón el que ha sido cocinero antes que fraile. El pecador redimido se vuelve virtuoso, sobre todo si cambia la toga por el antifaz, les pasa a las pícaras que les retira un señor y se hacen puritanas, le pasó a Pablo de Tarso cuando se cayó del caballo.

En 1833, en Alameda, fue a prender al Barberillo, un rufián de la banda del Frasquito, fue sin armas, con el pecho y el prestigio, y recibió dos tiros de posta que le llevaron a la tumba dos días después. Le dio tiempo de dictar el testamento que no pudo firmar porque nunca aprendió a leer.

Martín Olmos 22.05.10 El Correo


La Rosa de los Vientos - José María "el Tempranillo"

martes, 18 de mayo de 2010

La Alhóndiga de Bilbao reabre sus puertas

El diseñador francés, Philippe Starck, y el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, reabren hoy las puertas del centro de ocio y cultura Alhóndiga Bilbao después de nueve años de trabajos y una inversión de 71 millones de euros.

Este edificio, uno de los más emblemáticos de la villa y declarado bien cultural, fue construido originalmente entre 1906 y 1909 por el arquitecto Ricardo Bastida, utilizando novedosas técnicas estructurales para la época, habiendo sido usado como almacén principalmente de vino y licores hasta su clausura en los años 80.

La renovada construcción contará con tres grandes espacios: la mediateca, las actividades deportivas y las áreas complementarias aunque lo verdaderamente importante es que por fin se de utilidad a un edificio que forma parte de la historia de la ciudad.


Trailer "Postales desde la Alhóndiga"
video



domingo, 16 de mayo de 2010

Exploradores del olvido

Magnífico documental, realizado por uno de los componentes del Club Cela, en el que se muestran tanto los fundamentos básicos de la exploración urbana como las sensaciones que llegan a producir el entrar a estos lugares abandonados y explorarlos saliendo con un simple recuerdo.


+ Información sobre lugares abandonados: www.territorioabandonado.org

lunes, 10 de mayo de 2010

F.C. Santander - Mediterráneo. Una vía de tercera


Yo, para todo viaje,
Siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera,
voy ligero de equipaje.
                               
                                      Antonio Machado

No pretendo con esta entrada en mi humilde blog dar a conocer el F.C. Santander-Mediterráneo a quién no conozca lo que quiso ser y no fué pues para eso ya tenemos en la red multitud de webs donde se narra su historia con gran cantidad de datos e imágenes, santander-mediterraneo.net y esperandoaltren.blogspot.com por citar dos de ellas, donde lo cuentan mucho más clarito de lo que yo podría imaginar. 

Tan sólo comentar que esta vía muerta, esta vía de tercera siempre me ha causado una sensación de tristeza cuando he cruzado sus raíles o lo que queda de ellos. La nostalgia de no haber podido ver pasar los trenes por su trazado, seguro que imponentes, y la amargura que se palpa en sus estaciones, apeaderos, túneles, puentes, etc., que tanto tiempo y sufrimiento se necesitó para construir, cuando se vieron abandonados a su suerte formando ya parte del paisaje, cual río o montaña. Una pena.

Desde aquí rindo hoy este pequeño reconocimiento a un ferrocarril que por desgracia pasó sin término medio de ser una vía de cine a una vía de tercera, habiéndose cumplido este 2010 los 25 años desde el cierre de la línea. 

miércoles, 5 de mayo de 2010

La teja de Villamartín de Sotoscueva

Es una teja arábiga que fue encontrada en el tejado de una casa próxima a la ermita de Santa Marina en Villamartín de Sotoscueva. En su lomo tiene escritas cuatro estrofas (las 180, 106, 107, 108, por ese orden) del Poema de Fernán González, que no es historia, sino elaboración épica, más o menos basada en datos reales. La teja fue escrita y cocida hacia el año 1300, fecha muy próxima a la de la composión del poema. La única copia del códice de ese poema, guardada en la Biblioteca del Real Monasterio de El Escorial, pertenece a las postrimerías del siglo XV, casi 200 años más tarde.

La estrofa 180 es parte de la oración del joven conde cuando se criaba en la montaña al lado de un carbonero. Ardía en deseos de salir de allí para ponerse al frente de los castellanos vejados por los musulmanes. Las tres restantes formaban parte de la Oración de los Agonizantes, rezada por los cristianos refugiados en las montañas (las Merindades, Cantabria,etc.) desde el año 711.

El mérito de esta teja consiste en que permite identificar al autor de algunas obras de la literatura medieval, hasta ahora anónimas, y también al del Poema Fernán González.

La teja de Villamartín fue descifrada y dada a conocer por José Hernando Pérez, quien ha escrito varios artículos de divulgación científica sobre la importancia de esta teja. Por si alguien tiene interés en profundizar en su estudio, aquí tiene dos referencias bibliográficas de este autor, que citamos dado su notable interés: Nuevos datos para el estudio del poema Fernán González, "Boletín de la Real Academia de la Lengua Española", 1986, pp 135-162; Hispano Diego García en la interpretación del óstrakon de Villamartín sobre el poema Fernán González, "Burguense" 36/1, 1995, pp 107-130


Fuente: www.villamartindesotoscueva.com
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lunes, 3 de mayo de 2010

Conímbriga. El legado romano en Portugal

A unos 15 kilómetros al sur de Coímbra se localiza la antigua ciudad romana de Conímbriga. Sus ruinas constituyen el principal yacimiento arqueológico romano de Portugal cuyo origen es un castro celta levantado por los primeros habitantes que ocuparon estas tierras en la Edad de Hierro.

Ocupada por los romanos desde el año 139 a.C., con motivo de las campañas militares de Décimo Junio Bruto, su población fue aceptando la cultura romana y bajo el mandato del emperador Augusto fue cuando la ciudad conoció su esplendor gracias a la construcción de importantes obras como las Termas públicas y el Forum, además de por su buena situación en la calzada romana que unía Olisipo (Lisboa) con Bracara Augusta (Braga).

Con la decadencia del Imperio Romano se construye una monumental muralla defensiva, en la parte oriental de la ciudad, lo que no impidió el asalto de los suevos, en el año 468 d. C., que la arrasaron y propiciaron así su gradual abandono.





Ruinas de Conímbriga. Imágenes: commons.wikimedia.org

Yacimiento
y Museo
El visitante podrá apreciar numerosas construcciones de gran riqueza y calidad. Podremos caminar por los restos de la calzada romana y ver la muralla, que en algunos puntos alcanza a medir 4 metros.

Admirar las calles y las casas nobles ,con sus diferentes estancias (erístilo, impluvium, letrinas, triclinium, habitaciones, termas privadas...), que conservan mosaicos policromados de gran colorido, destacando la casa de Cantaber, residencia típica del siglo III d.C. y una de las más amplias en todo el mundo romano occidental y la casa de los “Repuxos” o de los surtidores donde se conserva un sistema de canalizaciones con más de 500 chorros.

Además se pueden ver las termas públicas con agua transportada desde su nacimiento, a más de 3,5 Kms, a través de un acueducto y restos de una basílica cristiana, probablemente del siglo VI d.C.

Para completar su visita, en el museo observará las colecciones de objetos encontrados durante las excavaciones y que ilustran la evolución histórica del lugar, entre finales del segundo milenio antes de Cristo y el siglo VI de la era cristiana. Podemos destacar las numerosas vasijas, una fantástica colección de monedas romanas y diferentes esculturas además de otros objetos tanto de adorno como de uso personal.

ConímbrigaVirtual 3D
video


Horario de invierno
Museo: de martes a domingo de 10:00h a 18:00h
Ruínas: diario de 10:00h a 18:00h
Horario de verano
Museo: de martes a domingo de 09:00h a 20:00h
Ruínas: diario de 09:00h a 20:00h
Precio de la entrada
3 euros / Domingos y festivos por la mañana: gratuito

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