jueves, 5 de mayo de 2011

El primer equipo español de Bobsleigh

Puede que viéseis la película de 1993, Elegidos para el triunfo, o conoceréis de oídas la historia de aquellos atletas jamaicanos que formaron un equipo de bobsleigh  para competir en los Juegos Olímpicos de 1988 celebrados en Calgary, Canadá. Un tiempo antes, en 1956, el combinado español se deslizaba en un trineo por primera vez.

Portago y Sartorius - olimpismo2007.blogspot.com
En 1928 nació en Londres Alfonso Antonio Vicente Eduardo Ángel Blas Francisco de Borja Cabeza de Vaca y Leighton, marqués de Portago y conde de La Mejorada, hijo de un aristócrata español y de una multimillonaria dama irlandesa, un apasionado del deporte que vivió la vida a fondo hasta que a sus 28 años se mató cuando disputaba las Mil Millas de Brescia.

Alfonso de Portago o Fon, como le llamaban sus amigos, pasó casi toda su infancia en la villa familiar de Biarritz (Francia). Probó el polo, la pelota vasca, el golf, el esgrima, el boxeo, el esquí, la natación... aunque en los deportes que más destacó fueron: la hípica (corrió dos veces el "Grand National"), la aviación deportiva (hasta que le quitaron la licencia por cruzar bajo un puente de ferrocarril por una apuesta), el automovilismo (fue el primer piloto español que tuvo el honor de correr para la escudería del Cavallino Rampante) y el bobsleigh.

Portago conduciendo su Ferrari
Aficionado a la nieve y asiduo de la estación invernal de Saint Moritz, un buen día se quedó prendado de los muchachos que se lanzaban con un trineo por el circuito de skeleton. Aquella insensata mezcla de hielo y velocidad le cautivó y tras bajar varias veces por la pista concibió el reto de montar, sufragando los gastos de su bolsillo, un equipo español de bobsleigh y participar en los siguientes Juegos Olímpicos de Invierno, que se iban a celebrar en 1956 en Cortina d'Ampezzo (Italia). 

Al no vivir en España y no tener apenas relación con otros deportistas españoles, Fon reclutó a su primo Vicente Sartorius (padre de Isabel) y a Gonzalo Taboada y Martínez de Irujo y Luis Muñoz Cabrero, amigos de la alta sociedad madrileña. Otros inscritos inicialmente que no llegaron a participar fueron (según "La Vanguardia", 22 de enero de 1956, pág.28): Antonio Marino, Enrique Martorell y el celebre periodista Andrés Mercé Varela.

A pesar de que las relaciones personales entre ambos no fueron fáciles, Portago fue apoyado en su aventura por el Presidente de la Federación Española de Patinaje, Juan Antonio Samaranch, de quién dependía el bobsleigh.

Durante los entrenamientos oficiales, los demás competidores se reían a carcajada limpia de las frecuentes caídas de aquella extraña tropa española. Sin embargo, el día de la competición la falta de experiencia, de entrenos y demás handicaps, no fueron obstáculo para Portago y Sartorius que firmaron una carrera impecable: rozaron la medalla en bobsleigh a dos al quedar cuartos, a catorce décimas del podio copado por los dos equipos italianos y el primero de Suiza y finalizaron en el noveno puesto (de veinte) en bobs a cuatro. Los españoles se convirtieron en los deportistas de moda, muchos años antes que los jamaicanos compitieran en Calgary 88...

Fuentes:

3 comentarios:

  1. No sabía nada de esto. Como en muchas otras ocasiones vemos el éxito de una acción individual. En una época en la que no se ganaban casi medallas un cuarto puesto no estuvo nada mal.
    No siempre comento tus artículos, pero sepas que los leo casi todos. Un saludo, Ismael.

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  2. Qué interesante, desconocía por completo esta anécdota que usted nos ha desvelado en su entrada.

    Muchas gracias y un saludo.

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  3. -Asi como esto ahora me doy cuenta que hay un mundo misterioso por descubrir lo mucho más que necesitamos para vernos mejor con el pasar de tiempo.

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