martes, 19 de marzo de 2013

Foces de Arbayún y Lumbier

Uno de los maravillosos espectaculos que nos ofrece la naturaleza son las hoces o foces que habiendo sido horadadas por los ríos durante millones de años han dado como resultado profundos valles rodeados de paredes verticales. Aprovechando nuestro caminar por Navarra no podíamos dejar de conocer las foces de Arbayún y Lumbier.

Foz de Arbayún
Dejamos atrás Lumbier, donde volveremos luego, con dirección a Navascués. Transitando por la NA-178, sobre el kilómetro 10 nos desviaremos para dirigirnos al mirador de Iso desde donde gozaremos de la mejor panorámica de la foz de Arbayún.

La reina de las foces navarras es una espectacular garganta esculpida por el río Salazar al norte de la sierra de Leyre. A lo largo de casi 6 kilómetros y protegida por paredes que superan los 100 metros (300 metros en algunos puntos) crece una flora muy diversa que le ha valido la denominación de Reserva Natural. Es considerada además como Zona de Especial Protección de las Aves al poseer una de las mayores colonias de buitres leonados del mundo.

Foz de Arbayún
Al no ser aconsejable internarse en el interior de la foz, si queremos dar un paseo por la zona podemos recorrer el sendero señalizado Ruta de la Canaleta (no recomendable para niños).

Foz de Lumbier
Volvemos a Lumbier donde tomaremos un desvío bien señalizado (casi al finalizar el pueblo viniendo de Arbayún, primera rotonda si acudimos desde Pamplona) y llegaremos hasta el aparcamiento donde estamos obligados dejar el vehículo (coches, 2€; motos, 1,5€; autobús, 4€ o 5€). Aunque a partir de este punto solo acceden bicicletas, al encontrarse el firme en buen estado también lograremos acercarnos tanto con sillas de ruedas como con carritos infantiles.

Mirador y primer túnel
Comenzamos nuestro corto paseo de alrededor de 3 kilómetros (ida y vuelta) y pronto veremos el panel informativo. Cruzando la primera angostura nos encontramos con el primer túnel y un mirador donde ya se atisba el comienzo de la foz. 


Al salir del túnel aparece ante nosotros un paisaje sensacional. Los susurros del río Irati que discurre a nuestro lado contrastan con la singular vegetación que puebla los escarpados roquedos que sirven de morada a las grandes aves, buitres leonados y quebrantahuesos principalmente.






Declarada (igual que Arbayún) Reserva Natural y Zona de Especial Protección de las Aves, no hay que olvidar que este idílico recorrido fue acondicionado para el primer tren eléctrico de España, que comunicó Pamplona con Sangüesa entre 1911 y 1955. Conocido como «el Irati», su principal misión fue la explotación forestal del monte Irati y su aproximación a la fábrica de Aoiz.


Proseguimos hasta el segundo túnel. Ninguno de los dos pasos poseen luz artificial pero en este último, al ser más largo y terminar en curva, nos vendrá bien la ayuda de una linterna. Una vez cruzado, concluye nuestra caminata tras observar un nuevo panel informativo.

Si nos hemos quedado con ganas, podemos alargar nuestra excursión girando a la derecha por un sendero que nos llevará hasta los restos del Puente del Diablo, del siglo XVI. Destruido por los franceses en 1812, durante la Guerra de la Independencia, debe su nombre a una leyenda según la cual su constructor pidió ayuda al diablo para levantar el puente. 



Para completar nuestra visita a la zona podemos acudir en Lumbier al Centro de Interpretación de las Foces que, a través de exposiciones, audiovisuales y simulaciones, ayuda a familiarizarse con el entorno natural de la zona.

+ Información:
www.focesdenavarra.es

1 comentario:

  1. Hola Isma: Espectaculares las foces posteadas. Una maravilla natural.
    Saludos,

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